El equipo aragonés tumbó al Barcelona en una magnífica segunda parte.
El CAI recuperó su identidad, su esencia y el buen juego, para tumbar a un gigante mundial, al líder de la Asobal, al Barcelona de Manolo Cadenas que volvió a claudicar en el Príncipe Felipe por segunda campaña consecutiva. El equipo de Veroljub Kosovac enterró los fantasmas de Pamplona y mostró su mejor rostro de la temporada, defendió con fuerza, apareció Pablo en los momentos clave, atacó con criterio, encontró, al fin, a los extremos, templó los nervios para administrar su ventaja y puso en pie a la grada para celebrar un resultado formidable que le deja en plaza de Recopa tras cuatro jornadas. Manolo Cadenas no pudo sino reconocer la evidencia al término del partido: "El CAI ha sido superior en todo momento y en todas las facetas del juego".
La ausencia de Mariano Ortega dio más minutos a Ivan Stankovic, que los aprovechó bien, y obligó al CAI Aragón a recomponer su primera línea con un espíritu solidario, de equipo, que generó un juego colectivo brillante en muchas fases. Por primera vez en mucho tiempo, Kosovac no utilizó su fondo de banquillo. Krivokapic se quedó inédito y Víctor Álvarez tuvo una presencia testimonial. El reparto matemático de minutos quedó arrinconado en favor de una gestión productiva de los recursos, decisión que tuvo como consecuencia la mejor actuación aragonesa de la campaña. Nadie le había hecho 37 goles al Barcelona.
MEJOR EN INFERIORIDAD Después de una primera parte de tanteo en la que ninguno logró romper el marcador y que terminó del lado azulgrana solo porque los árbitros regalaron un siete metros a Iker Romero obviando unos pies clarísimos de Jerome Fernández, la segunda tuvo un deslumbrante color naranja. El CAI Aragón recuperó una vieja tradición, jugar mejor en inferioridad, y aprovechó la exclusión de Vatne (21-20, min. 35) para empezar a marcar diferencias. Sin el gigante noruego, Cartón le puso una chapa a su amigo Juanín cuando éste ya se había levantado en los seis metros y le regaló una asistencia a Stankovic. El serbio y Arrhenius volvieron a marcar en un parcial de 3-1 que decantaba el resultado del lado local.
En superioridad tras la exclusión de Noddesbo, el CAI no supo rematar el partido y tuvo que esperar a que Pablo encontrara la inspiración para realizar cinco paradas consecutivas que fueron aprovechadas finalizando los consiguientes ataques. Con un parcial de 5-0 en apenas cuatro minutos (32-25, min. 49), la victoria parecía conquistada. Manolo Cadenas no consideró oportuno solicitar tiempo muerto, pero utilizó una defensa 4-2 con Juanín y Víctor incordiando en la zona central. Ese cambio bloqueó al CAI, Doder se perdía en la maraña de jugadores y el Barça logró un parcial de 0-5 que amenazó la felicidad local (33-31, min. 56). El CAI, sin embargo, supo frenar el partido, jugar con cabeza, exhibir toda su madurez. Ya solo queda un equipo invicto en la Asobal, el Ciudad Real. Allí juega el CAI Aragón este miércoles.