Los leoneses, que vencieron por 22-25, controlaron el encuentro desde el principio, con una defensa muy firme, el acierto anotador de Balasz Lakuska y la gran actuación del meta bosnio Danijel Saric.
Los errores se pagan caros y más si el equipo al que uno se enfrenta es el Ademar León. Ayer, el CAI Balonmano Aragón cayó por primera vez en su cancha (22-25), ante un rival con un juego bastante igualado con respecto al conjunto aragonés, pero mucho más listo al jugar sus cartas.
El Ademar impuso un ritmo más lento de lo que suele hacerlo normalmente, algo que desquició en muchos momentos al CAI, y por otro lado colocó al portero bosnio Danjel Saric bajo los palos que no dudaba en repeler todo lo que se le lanzaba. Nada menos que 26 balones fueron despejados, uno de ellos incluso a lo más alto de la grada. “Uno de nuestros objetivos era que el CAI no hiciera tantos goles como acostumbra”, dijo al final del partido Jordi Ribera, el técnico del Ademar, y ¡vaya si lo lograron! El CAI hizo el partido con menos goles de lo que lleva de temporada.
Saric comenzó a dar su recital desde el primer minuto del partido, rechazando un tiro de Sorrentino y a continación otro de Prendes. Entró en acción Laluska. El lateral derecho húngaro del Ademar se empleó a fondo con seis goles en la primera mitad. Todo fue bastante igualado hasta el minuto 23. El CAI se esforzaba en endurecer su defensa, la portería estuvo menos acertada a pesar de pasar incluso por la misma los dos porteros y la finalización de los ataques se hacían a veces de manera precipitada, algo que por si fuera poco, venía bien al gran Saric. Los cuatro goles de desventaja con el Ademar al descanso no dejaba tranquilo a nadie. Faltaban más ideas claras en ataque y más seguridad en la portería del CAI Aragón, pero cuatro goles no eran insalvables todavía.
En la segunda mitad salió Ortega. Pablo se mostró mucho más certero defendiendo la portería y parecía que todo iba a ir mejor, pero el Ademar era consciente de que aquí se jugaba algo más que los dos puntos. La defensa del CAI mejoró lo que daba más problemas al Ademar, pero aún así los leoneses tenían una renta de entre dos y cuatro goles que iban administrando sabiamente.
El CAI disfrutó de ocho superioridades numéricas y el Ademar sólo de dos, lo que tampoco sirvió de mucho. Krivokapic en la grada por descarte y Cartón, recuperándose de su lesión, lo pasaron algo más que mal. Ya se sabe que en estos casos se ve mejor el partido desde la grada que desde la propia cancha. Y ayer el CAI dejó escapar dos puntos de oro puro.