El equipo naranja brindó a la afición un triunfo necesario en el primer partido de la segunda vuelta, pero se notó bastante la falta de ritmo.
El CAI Balonmano Aragón retomó la competición después de un largo parón de más de mes y medio, y lo hizo con una victoria, 29-25, ante la afición naranja y con el Torrevieja como rival. Se notó la falta de ritmo de competición en ambos equipos, y en unos jugadores más que en otros, pero el equipo alicantino que dirige el manchego Manolo Laguna no puso en aprietos al CAI en ningún momento, ni siquiera cuando después de llevar una ventaja el CAI de ocho goles, el Torrevieja llegara a reducir la distancia en tres. Nadie se inmutó porque como muy bien diría después Laguna, “el Torrevieja no supo qué hacer desde el primer minuto de juego”. El CAI dominó desde el comienzo del encuentro. Prendes y Cartón afinaron la puntería para el deleite de una afición que ya tenía ‘mono’ de competición y sobre todo de ver jugar al equipo que no aparecía en la cancha de juego desde hacía varias jornadas. Pablo Hernández comenzó su recital bajo los palos desde el primer minuto de juego y el trío asturiano compuesto por Víctor, Prendes y Cartón marcando sin problemas en la portería contraria dejando el marcador en el minuto 18 en un 9-3 muy significativo. Zaky, Arrhenius y Krivokapic siguieron sumando, mientras que Pablo repelió en esta primera parte hasta once balones certeros. Con un 16-9 al descanso, el técnico del CAI Aragón se marchaba sereno y confiado al descanso con la idea de mover más el banquillo en la segunda parte. A la vuelta del descanso, Kos materializó su esquema mental de juego. Víctor Álvarez y Zaky rotaban en el centro, buscando la fórmula en la que encajar mejor a un CAI Aragón que sufrirá unas semanas más la notable baja de Dalibor Doder. En el minuto 36, el CAI firmó la mayor ventaja del partido, 19-11, y el Torrevieja cometió errores sin fundamento. No obstante, la paciencia del equipo alicantino fue una virtud y gol a gol llegaron al 20-17 mediada la segunda parte del encuentro. Pablo siguió con su racha y Zaky demostró que su estado de forma es más que óptimo tras ganar con Egipto la copa continental de África. Pero apareció el extremo derecho sueco Kristian Meijer que batió varias veces seguidas a Pablo por esa zona. Krivokapic le hizo sombra también en esos momentos del final del partido, estirando la ventaja cada vez que el nórdico la reducía. No fue un gran partido, pero el triunfo sí lo fue porque tanto ayer con Torrevieja, como el miércoles en Almería era ganar o ganar. Lo que viene inmediatamente después es duro: Hungría y el Portland.