sábado, 10 de mayo de 2008


 

La ciudad de Zaragoza ha regresado al paraíso baloncestístico de Europa. Las siglas CAI vuelven a la Liga ACB y detrás de ellas está toda una ciudad que esperaba como agua de mayo esta enorme alegría deportiva. La larga travesía por el desierto, que ha durado doce años, tocó ayer -9 de mayo del 2008- a su fin tras la victoria rojilla ante el Hospitalet.

El partido de ayer en el Príncipe Felipe quedará para siempre en la memoria histórica del baloncesto aragonés. Anoche los hombres de Curro Segura pusieron el broche de oro, todavía queda un partido, a su excelente temporada y ascendieron por la puerta más grande a la mejor competición mundial (siempre con el permiso de la atlética NBA).

La clave del ascenso ha estado en que el CAI Zaragoza ha sabido ser un equipo. Desde la pretemporada, con Reynaldo Benito al mando de las operaciones, se hicieron las cosas muy bien. Se apostó por la continuidad, por primera vez, y la apuesta salió a la perfección. Mantener a Curro Segura y el bloque de la pasada campaña (Victoriano, Lescano, Phillip, Brown, Starosta, Iván García) parecía ser sinónimo de éxito y al final así se ha demostrado.

Esos seis jugadores y el técnico estaban dolidos por la derrota en las semifinales ante León y querían el ascenso a toda costa. Ahora ya lo tienen y pueden disfrutarlo por todo lo alto. Ahora ya es verdad.

Además, el club zaragozano trabajó bien en verano y consiguió contratar los servicios de Paolo Quinteros, Cuthbert Victor, Mike Higgins y un viejo conocido llamado Óscar González. Con esos mimbres -a los que se unieron André Turner y José Antonio Rojas-, comenzada la temporada-, el CAI Zaragoza volvía a ser favorito a todo, pero ya saben los complicado que es escapar de la Liga LEB. Este año, el conjunto aragonés ha hecho `fácil´ algo muy difícil.

Pero de fácil nada. Detrás del ansiado ascenso está una gran labor de Curro Segura y Joaquín Ruiz Lorente. Desde el primer partido de esta campaña el entrenador granadino supo inculcar un espíritu ganador a sus hombres. Segura se ha cansado de repetir hasta la extenuación que cada partido "es una final". Ahí ha estado la clave. El CAI Zaragoza ha jugado cada partido como si fuera el último y sólo ha perdido seis, una marca histórica. Con el cambio del sistema de competición -el primero sube directamente- el juego del CAI ganó en consistencia. La clave estaba en no fallar casi nunca y el conjunto de Curro Segura lo entendió a la perfección.

Así, y con un respeto máximo a sus rivales, se forjó este ascenso. Mención aparte merece el trabajo defensivo de la maquinaria rojilla. Dicen que los ataques ganan los partidos y que las defensas ganan los campeonatos. El CAI ha hecho bueno este dicho.

El CAI se ha mostrado como el mejor equipo de un campeonato que contaba con demasiados `gallitos´. Bruesa, Alicante, Breogán, Lleida... tuvieron que claudicar ante el poderío aragonés.

Colectivamente el CAI ha sido el mejor, pero en el terreno individual cada jugador ha estado a un gran nivel. Victoriano es el mejor asistente de la LEB Oro, Lescano el mejor `ladrón´, DP uno de los más valorados y mejores reboteadores, Quinteros anotó con solvencia, Victor fue un sexto hombre de lujo, González aportó lo esperado, Starosta intimidó de lo lindo... Todos sumaron por el bien común.

La afición es la gran triunfadora del ascenso del CAI Zaragoza. Después de seis temporadas aciagas ayer explotó de alegría al comprobar que su equipo había dejado de ser carne de Liga LEB. Dicen adiós a Los Barrios, Gandía, Cantabria... y se preparan para recibir a Unicaja, TAU, Joventut, Barcelona, Madrid... El cambio es más que considerable.

Los socios rojillos han demostrado durante todos estos años su enorme fidelidad a sus colores. El CAI ha sido la envidia todos los equipos de la ACB al contar con más de 10.000 socios. Hoy estos 10.000 y miles de aragoneses más tocan el cielo. El CAI ya es de ACB.

 


Publicado por Buco18 @ 18:01
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