
Ayer nació, oficialmente, el Real Zaragoza de Marcelino. El nuevo técnico del equipo aragonés será el máximo responsable de la parcela deportiva, no tendrá a nadie por encima y todas las decisiones pasarán por su despacho. Marcelino decidirá quién viene, quién se va, con quién se queda y quién no interesa. Sin injerencias ni superiores hasta llegar a Eduardo Bandrés y Agapito Iglesias. Marcelino es el nuevo entrenador total del Zaragoza.
Por eso, la llegada del asturiano ha descartado de forma definitiva la incorporación de un director deportivo que supla la marcha de Miguel Pardeza. No habrá esta figura en el nuevo Zaragoza y, si la hay, estará encarnada por el propio Marcelino, aglutinador de máximos poderes y del control absoluto en la parcela deportiva.
Agapito Iglesias había sondeado para ese puesto a Víctor Muñoz o Toni Muñoz, pero era el exjugador del Real Madrid Michel el que más le gustaba. Y le sigue gustando, porque el accionista mayoritario se declara un admirador de la forma de trabajar del madrileño, pero el fichaje de Marcelino resta casi todas opciones a Michel, si no todas.
Porque la figura que deba incorporarse ahora no tendrá incidencia en las decisiones que afecten al primer equipo, territorio exclusivo de Marcelino. Se busca un gerente deportivo que se encargue de llevar a cabo una reestructuración en la Ciudad Deportiva. En estos momentos, Alfonso Serrano, exsecretario técnico del Tenerife, parece el mejor colocado, aunque la imposibilidad de ser parte activa en las decisiones que afecten al primer equipo, podría haber enfriado el asunto.
Porque Agapito sigue dispuesto a llevar a cabo una profunda reestructuración de la Ciudad Deportiva y quiere cambiarlo casi todo. Ese gerente sería el encargado de aportar savia nueva en un puesto inexistente hasta ahora pero al que el propietario del club quiere dotar de continuidad de cara al futuro.
Las responsabilidades del nuevo cargo incluirían la elección de la coordinación, de los ojeadores y del funcionamiento interno de las categorías inferiores. Asimismo, faltaría por determinar quién se hará cargo del filial, aunque esta decisión podría tomarla el propio Agapito Iglesias en persona. El cargo podría ser ofrecido a Manolo Villanova, que continúa a la espera de que el accionista mayoritario, que ya le ha comunicado que lo quiere a su lado, determine cuál será su cometido.
Lo que está claro es que Marcelino será la principal autoridad en materia deportiva. No tendrá superiores. Será el Zaragoza de Marcelino.