
El Real Zaragoza se dio un atracón en su fiesta final. Ewerthon, Ponzio y Arizmendi firmaron los goles que certificaron el ascenso en un estadio lleno y ante un Córdoda que tan sólo pudo maquillar el resultado en los minutos de la basura. El equipo aragonés selló su regreso a Primera División por la puerta grande y sin despeinarse. Marcó tres veces, pero pudieron caer muchos más. No hizo falta pisar a fondo. No fue necesario porque tampoco hacía falta hacer sangre de un rival que no se jugaba absolutamente nada.
El Zaragoza salió descaradamente a por la victoria. Así consiguió un el primer córner con su consiguiente ocasión de gol. Ayala cabeceó un servicio de Jorge López para que el meta Fernando se luciese. Fue el aviso inicial, pero llegaron muchos más.
Ewerthon, quién si no
Prueba de su dominio fueron llegando las ocasiones para marcar. Y en este apartado hay un futbolista sobresaliente: Ewerthon. Avisó primero y goleó después. Aprovechó un excelente servicio de Jorge López para desatar la locura en la grada del municipal.
El Córdoba bajo los brazos y Ponzio hizo el segundo marca de la casa. Enorme siempre, el argentino recuperó la pelota y Ewerthon condujo la contra. Cedió a Ponzio en el área para que éste rubricase su labor en el ascenso con el gol de la sentencia. Arizmendi firmó el tercer tanto antes de que Ewerthon viese la roja directa. Ni siquiera verse con uno más animó al Córdoba. El Real Zaragoza no le dejó. Los andaluces sólo pudieron anotar el gol del honor en la recta final y cuando la fiesta ya estaba desatada, tanto en la grada como en el terreno de juego.