domingo, 16 de mayo de 2010
               

El Zaragoza se desfonda tras una brillante primera parte en un partido sin tensión.

El Zaragoza vivió un partido que puede servir de ejemplo para su temporada, aunque a la inversa. Una primera parte brillante, que le dejó tres goles y el mejor fútbol del curso, se podría equiparar con la segunda vuelta que dio la salvación al equipo aragonés, mientras que tras el descanso llegó el semblante negativo: un bloque desfondado, sin gasolina y dando facilidades atrás para recordar al primer tramo liguero. En todo caso, firmó unas tablas ante un Villarreal también irregular y que no demostró jugarse más en el envite, en un choque que fue una fiesta de fin de curso, bien acompañada por el gol y sin demasiada tensión defensiva. Al equipo zaragocista el partido se le hizo largo, eterno, pero al menos regaló a su sufrida y condescendiente parroquia casi 45 minutos de buen fútbol.

Y es que el conjunto de Gay fue casi un huracán en el inicio. Intenso en la presión, ocupando bien la medular y punzante arriba, como si los jugadores quisieran gritar a pleno pulmón que también saben jugar al fútbol, algo que se vio poquísimo en las 37 jornadas precedentes y mucho en el inicio del encuentro. El Villarreal, además, dio todas las facilidades, empezando por un Godín más que desconocido.

Marcó Eliseu de falta, tuvo dos ocasiones Colunga y otra Pulido en poco menos de un cuarto de hora, donde el Zaragoza, en su zona de ataque, rozó la exhibición, sobre todo por parte de un Eliseu muy motivado. Colunga aprovechó un error de Godín para firmar el segundo y Pulido, tras una dejada de cabeza de Jarosik, sacó partido de que la defensa levantina estaba de vacaciones. La primera media hora zaragocista fue impecable, nadie hubiera dicho que no se jugaba nada, salvo dejar a un buen sabor de boca. Excelente fue hasta que Cazorla despertó y, de su mano, el Villarreal se levantó. Tenía la plaza directa a la Europa League ya perdida, porque el Getafe cumplía el guión en el Calderón, pero apostó por vender cara su derrota. Después de regalar la primera media hora, claro.

DESPIERTA EL RIVAL Roberto fue decisivo para que el marcador no llegara más apretado al descanso, pero no evitó el gol de Cazorla, tras un gran pase de Ibagaza en su única acción destacable. En la segunda parte, el partido fue otro. Senna salió para adueñarse de la medular y para limitar el despliegue de Gabi y el Villarreal comenzó a vivir cerca de Roberto.

El Zaragoza mostró, entonces, su cara triste, su imagen de bloque débil atrás que tanto se vio en el primer tramo del curso y, sobre todo, su incapacidad para conservar el balón y jugarlo con cierto criterio, labor en la que Ander y Jorge López desparecieron. Obradovic y Pulido juntaron errores para que Cazorla, tras un despeje de Roberto, apretara el marcador. El meta protestó un fuera de juego que no lo pareció. En un posible penalti a Colunga y en un disparo de Gabi que tropezó en el larguero murió el Zaragoza, al que los últimos 20 minutos le parecieron una eternidad. Gay solo oxigenó el equipo con Abel Aguilar, pero la cuesta abajo parecía imparable. Acertó Rossi a pase de un Cazorla omnipresente y en los laterales se abrieron agujeros, sobre todo por el de Obradovic, alegre en ataque y débil atrás.

Un paradón de Roberto a tiro de Rossi y un clamoroso fallo de Nilmar evitaron despedir el curso con derrota. El epílogo fue con tablas y con muchos goles, exhibiendo un Zaragoza de doble cara, la que por cierto tuvo durante el curso y que le dio para evitar la tragedia del descenso.

 

FUENTE: S.Valero (EL PERIODICO DE ARAGON)


Publicado por MartinHernandez @ 13:17  | Real Zaragoza
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