domingo, 05 de diciembre de 2010

Si se puede jugar un partido peor que el de hoy, el fútbol, como el tabaco, acabará prohibiéndose en lugares públicos por su peligro para la salud. Los encuentros del Almería y del Real Zaragoza habrá que ir a verlos a zona reservadas para acérrimos y fieles aficionados que sienten a sus equipos más allá del presente miserable en el que se hallan. No se dejará entrar a los niños por orden facultativa, por los daños psicológicos que pueden sufrir las criaturas, ellas tan pendientes de ídolos como Messi o Ronaldo. Ver golpear el balón a Lanzaro, Marco Pérez, Edmilson o Braulio provoca un ardor de estómago indescriptible.

En los Juegos del Mediterráneo colgaba un cartel enorme y visible: prohibido jugar a la pelota. Almería y Real Zaragoza cumplieron con la normativa con mucha aplicación, más de la exigida. Pelotazos infames, pérdidas ignominiosas en todas las zonas del campo, remates de juguete a las manos de los porteros. Son el penúltimo y el último, malos de solemnidad y solemnes aspirantes al descenso. Si llegan a poner un millón de tiestos plantados en la hierba, no rompen ni uno. Si acaso se hubieran tropezado con ellos al correr con la cabeza abajo, entre las rodillas casi.

El Real Zaragoza necesitaba ganar para salir de la zona de descenso. Y se adelantó gracias a un penalti que marcó Gabi cuando todo indicaba lo contrario, que Piatti, Kalu Uche o Goitom --bueno Goitom no que falló a portería vacía su ocasión en la primera parte-- iban a marcar para el equipo de Oltra. Una caída de Lafita en el área, un desmayo ante el pie duro de Rigo, fue suficiente. Por delante en el marcador, el conjunto aragonés no mejoró en nada, al contrario si es que era posible. Lo fue. Aguirre se limitó a hacer los cambios sin atrevimiento y siguió con un solo delantero. Marco Pérez por Braulio, nada por nada. El 0-1 había que conservarlo para hacer caja, pero Kalu Uche se fue de uno y de otro, de otro y de uno, de tres al final para centrar al segundo palo, donde apareció la cabecita de Piatti para empatar y dejar a ambos donde estaban, en ninguna parte.

El punto no se pudo disfrazar ni siquiera con una pizca de fútbol. El Real Zaragoza se va desmontando como las viejas máquinas que pierden sus piezas según avanzan hacia la chatarrería. Ya sirve para poco este equipo, para aguantar el protocoló invernal y esperar a que llegue el mercado de enero y fichar todo lo que sea posible. De momento, quien viene la próxima semana es el Real Madrid. Todo indica que acabará la primera vuelta el último. Lo señalan sus rivales y, sobre todo, él mismo porque no sabe ganar ni al Almería.

1 - UD Almería: Diego Alves; Lillo, Carlos García, Rigo, Jakobsen; M'Bami (Leo Ulloa, m. 67), Bernardello (Fabián Vargas, m. 46); Kalu Uche, Corona, Piatti, y Goitom (Crusat, m. 61).

1 - Real Zaragoza: Leo Franco; Diogo, Lanzaro, Jarosik, Paredes; Lafita, Edmilson, Gabi, Bertolo (Boutahar, m. 74); Jorge López (Ponzio, m. 47), y Braulio (Marco Pérez, m. 50).

Goles:0-1, m. 66: Gabi, de penalti. 1-1, m. 77: Piatti.

Árbitro: Ayza Gámez (c. valenciano). Amonestó al local M'Bami (m.11), Lillo (m. 62).

Incidencias: Partido correspondiente a la decimocuarta jornada de Liga BBVA celebrado en el Estadio de los Juegos Mediterráneos, con 11.219 espectadores.

 

 


Publicado por Buco18 @ 22:16  | Real Zaragoza
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