
El Real Zaragoza tampoco pudo ganar ayer a la AD Alcorcón, un rival del nivel medio de la Segunda División, en su debut en la Copa del Rey de esta temporada, pero consiguió forzar un merecido empate (1-1) en el campo de Santo Domingo y ahora tendrá todo a su favor para seguir adelante en la competición del KO el próximo 21 de diciembre en el estadio de La Romareda. El partido fue más emocionante que vistoso y el resultado totalmente justo por lo que ambos equipos ofrecieron sobre el terreno de juego. El Zaragoza, pese a no lograr la victoria ante un equipo de inferior categoría, tuvo más alma y espíritu combativo que en la Liga.
El conjunto zaragocista se vio obligado a sobreponerse a numerosas adversidades y al final consiguió salir adelante con un equipo plagado de jugadores suplentes y de gente joven. La solidaridad fue su mejor virtud para plantar batalla a un rival aguerrido y peleón. Primero no pudo jugar Adam Pinter, aquejado de un proceso febril, y luego se tuvieron que retirar con problemas físicos David Mateos (m.18) y Antonio Tomás (62). La baja de Pinter hizo que Javi Paredes tuviera que jugar de central. Como estaba previsto, Jorge Ortí actuó de inicio en el equipo titular y luego Ramiro Mayor sustituyó a Mateos y Kevin Lacruz entró por Antonio Tomás. Los tres jugadores del Zaragoza B cumplieron con acierto y demostraron que están preparados para ayudar cuando sea necesario al primer equipo.
GOL DE ORTÍ En la primera acción de peligro del Real Zaragoza no perdonó Jorge Ortí, que batió por raso en su salida a Raúl Moreno. Solo se llevaban seis minutos de juego y el partido se ponía de cara para el conjunto zaragocista, pero el AD Alcorcón no se vino abajo y reaccionó con rabia. El Zaragoza, tras el tanto de Ortí, casi no apareció por el área rival y los locales terminaron por empatar el encuentro en el minuto 21 por medio de Oriol Riera. Poco antes se había marchado lesionado Mateos y en el tanto de Riera se produjo un desajuste defensivo por parte zaragocista que fue bien aprovechado por el delantero centro de el Alcorcón para batir a Roberto Jiménez.
El cuadro aragonés sufrió algunos momentos de agobio tras el gol local, pero luego se fue reponiendo poco a poco y ya no permitió al rival crear peligro durante el resto de la primera parte. Por contra, Ortí, Lafita y Zuculini remataron con cierto peligro antes de llegar al descanso. Ninguno de ellos tuvo fortuna. Nada más comenzar la segunda parte, Oriol Riera dio un buen susto a Roberto, pero su remate se fue desviado.
Después, Luis García y Lafita obligaron a lucirse al portero local, pero la acción de mayor peligro de este periodo fue para el Alcorcón. Carney, cuando transcurría el minuto 71, lanzó un chupizano desde el borde del área, pero Roberto realizó una gran parada y evitó el segundo tanto local. Anquela, entrenador del Alcorcón, dio entrada en la recta final del partido a Quini y Paco Montañés, sus dos delanteros titulares, para intentar ganar el choque, pero el Zaragoza estuvo seguro atrás y mantuvo el empate hasta el final.
FUENTE: Andrés Ramírez (EL PERIODICO DE ARAGON)